El
Centro Municipal Integrado de El
Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en su sesión del mes de Diciembre-2017 (Martes, 19, a las 19’30
horas), del Foro Filosófico
Popular “Pensando aquí y ahora”
abordará el tema «La filosofía ante la corrupción que no cesa aquí
y ahora: De la “democracia elitista” como alternancia de “relatos sobre la
perversión del sistema”?».
La sesión se plantea como reflexión general y concreta que, partiendo de la vivencia
inequívoca, presente cada día en todos los medios
de comunicación social, de un cierto
“hedor a corrupción política” al que,
por desgracia, parece que nos vamos acostumbrando y que, en cualquier caso,
pone en solfa y bajo sospecha, ante la ciudadanía, toda dedicación voluntaria a los asuntos públicos (hasta convertir, por
ejemplo, a todo concejal de Urbanismo en probable corrupto; o, en general, a
las propias personas que a ellos se dedican en uno de los “problemas fundamentales del país” -entre el segundo y el quinto,
en función del momento-, según
revelan mes tras mes las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas
sobre las percepciones de la ciudadanía)… En efecto, a cualquier lado que
miremos, la corrupción política parece
crecer cual mala hierba que impide todo atisbo de cosecha democrática… Lo
público se pone, sin gran rubor, al servicio de los intereses privados destrozando paisajes, mutando leyes cuando es
menester según la conveniencia de los (verdaderos) poderes económicos,
diezmando recursos físicos y humanos, empobreciendo pueblos e imposibilitando
la vida en el medio natural…
Evidentemente
el movimiento de los indignados (según
el título que recibiera del librito-llamada, Indignez-vous! -¡Indignaos!-, de Stéphane Hessel de 2010) que,
especialmente en los años 2011 y 2012, mostró el hartazgo popular extendiéndose por las calles y plazas de todo el
mundo, desde el 15M y la ocupación de la madrileña Plaza de Sol (junto a las más emblemáticas de cientos de ciudades españolas)
hasta Occupy Wall Street, pasando por
las cuarenta mil personas que el 29 de mayo de 2011 llenaron con sus quejas
Ahora
bien, ¿cómo pasar de ese grito sabiamente deslegitimador al combate directo del
modelo elitista que caracteriza las democracias parlamentarias (y bipartidistas)
existentes sin caer en sus vicios internos (burocratización de procesos
selectivos ajenos al debate político como medio para la consagración de castas al servicio de lobbies) y externos (representación real de los intereses de
esos grupos de presión con olvido de
la ciudadanía de a pie)?... ¿Cómo encontrar una “filosofía a pie de calle”
(reclamada en un sentido originario, por ejemplo, por Marina Garcés desde su Filosofía
inacabada, 2015, que va ya abriendo ya un camino -Fuera de clase: Textos de
filosofía de guerrilla, 2016, o Nueva ilustración radical,
2017- en su intento de recuperar Un mundo común, 2013) capaz de
alentar el debate público en ese combate
redemocratizador?... En esa apuesta parecían estar nuevos partidos que, con
buenas –sorprendentes, a veces- expectativas electorales, se encuadraron, de
algún modo, en este fenómeno crítico de la escena política (buscando formas
para resetear el sistema, que dirían
Joan Subirats y Fernando Vallespín –España/Reset: herramientas para un cambio de
sistema, 2015-, aún cuando las posibilidades de que desde las
instituciones se pueda articular cambio radical alguno sean mínimas, como
argumenta lúcidamente Slavoj Žižek –Acontecimiento, 2014-), como SYRIZA (Coalición de
Porque
esa es la gran cuestión a la hora de plantearse cómo pueda hoy, aquí y ahora,
el pensamiento crítico enfrentarse a
esas prácticas políticas corruptas legitimadas por el multiforme eco del discurso único de la democracia elitista?,
¿cómo traducir la desafección política
generalizada en impulso hacia otra concepción
de la gestión pública, hacia una participación efectiva, constante y
exigente de cada cual en lo que son asuntos de todos?... ¿Cómo renovar, en
suma, el anhelo que, en una situación similar (que culminó con la condena y
muerte de Sócrates), llevó precisamente al mismísimo Platón (según confiesa en
su Carta
VII,
325d: «Al ver esto y al ver a los
hombres que dirigían la política, cuanto más consideraba yo las leyes y las
costumbres, y más iba avanzando en edad, tanto más difícil me fue pareciendo
administrar bien los asuntos del Entado. (...) La legislación y la moralidad
estaban corrompidas hasta tal punto que yo, lleno de ardor al principio para
trabajar por el bien público, considerando esta situación y de qué manera iba
todo a la deriva, acabé por quedar aturdido. (...) Finalmente llegué a
comprender que todos los Estados actuales están mal gobernados, pues su
legislación es prácticamente incurable sin unir unos preparativos enérgicos a
unas circunstancias felices. Entonces me sentí
irresistiblemente movido a dedicarme a la verdadera filosofía, y a
proclamar que sólo con su luz se puede reconocer dónde está la justicia en la
vida pública y en la vida privada. Así, pues, no acabarán los males para el ser
humano hasta que llegue la raza de los auténticos y puros filósofos al poder,
hasta que los jefes de las ciudades, por una especial gracia de la divinidad,
no se pongan verdaderamente a filosofar.» ) a “fundar” la filosofía?.
Todo ello será
desarrollado por el propio coordinador del Foro, José Ignacio Fernández del Castro, que, como siempre,
facilitará a las personas participantes un dossier con documentación
sobre el tema abordado (incluyendo el guión de la sesión, recomendaciones
bibliográficas y cinematográficas, e informaciones de interés). Tras su
intervención (e, incluso, durante la misma) habrá un debate general entre todas
las personas presentes. La sesión, qye se celebra en relación con el Día Internacional contra la Corrupción (9 de Diciembre), tendrá lugar en el Aula 3 de
