
El Martes, 29
de Noviembre de 2016, a las 19’30 horas, en el Centro
Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), se desarrollará la
sesión mensual del Foro Filosófico
Popular “Pensando aquí y ahora” que, como continuación de la Programación del
tercer cuatrimestre, an kbordará el tema «La filosofía ante el espejo aquí y ahora: ¿Por qué, para qué,
dónde, cuándo, cómo, qué filosofía?». La sesión se plantea
como reflexión general y concreta que, partiendo de la vivencia inequívoca de
un tiempo mediático y simbólico (incluso pedagógico, al someter los sistemas educativos nacionales a
vaivenes normativos interesados “en busca de lo útil”) donde lo aparente
oculta y silencia lo esencial, trate
de profundizar en este ascenso de la insignificancia
(que diría Cornelius Castoriadis –Encrucijadas del Laberinto IV: El avance de la insignificancia. 1996-),
y ver por qué hoy, en nuestras dramatúrgicas
psudodemocracias con su ejercicio de representación convertido en “puro
teatro”, parece recuperarse la idea de los viejos absolutismos (fue, al fin, el rector de la Universidad
Complutense, todavía en Alcalá, quien dijo, ante el
recuperado monarca Fernando VII, aquello de “¡líbrenos
Dios de la funesta manía de pensar!”, que tanta carta de naturaleza cobrara
luego en las soflamas fascistoides de ciertos generales franquistas en la
postguerra) de que pensar resulta un
estorbo (Forges dixit)… Porque,
en efecto, en tiempos en los que Dios es el Mercado y la macroeconomía arrastra a las personas, bajo la sumisión aprendida
(o, por mejor decir, inducida a través de los poderosos imaginarios dominantes que transmiten las industrias culturales transnacionales, desde Disney a los grandes
grupos mediáticos), comienzan a brotar, todavía atomizados por la diversidad de
causas para la disidencia y la resistencia,
algunos interrogantes sobre el “nuevo sentido del humanismo” en un mundo que,
mientras se hace digital y virtual extiendiendo sus redes físicas de
intercomucnicación, va paralela y paradójicamente segregando cada día a más
sujetos expulsados de lo que podríamos llamar el primer analogado de la humanidad globalizada (el homo digitalis), a la vez
que crea nuevas formas psicosociales (léase patológicas) de incomunicación. Enfrentarse a esto,
desde luego, exige algo más que debates en las plazas públicas o supuestos “asaltos
a los cielos institucionales” que, al final, sólo sirven para legitimar lo que hay, exige partir de una
concepción crítica de realidad crítica (y, por ello, tan compleja como la
realidad misma) y de cómo podemos construirla, acercarnos colectivamente a ella…
Si eso (en el fondo, una ontología y
una epistemología) las formas de
actuar de cada cual se tornan en mero voluntarismo y la evolución de las
organizaciones sociales responderán a los meros intereses de quienes tienen el
poder real (y la fuerza) por mucho que lo envuelvan en retóricas más o menos
edulcoradas… Es decir, no hay una verdadera
ética ni una verdadera política sin
un marco ontológico y epistemológico previo que las ilumine…
Porque, además, cuando actuamos siempre lo hacemos necesariamente guiados por
una idea de mundo y por intuiciones más
o menos precisas de cómo podemos conocer
su realidad, de tal modo que, cuanto menor sea la reflexión explícita y el debate
sobre ello, cuanto más implícitamente funcione ese telón de fondo, más
posibilidades habrá de que se torne en pura metafísica…
Es decir en ideas de mundo resultado procesos inmediatos de aprehensión como un
todo (ya impliquen estos un supuesto yo
interior, en una suerte de introspección
transcendente, o un supuesto ente
suprramundano, en una suerte de iluminación
divina) sin otros conocimientos mediadores, como la ciencia o la tecnología…
Sin ontología y epistemología, no es posible una filosofía práctica, ética
y política; como, sin conocimientos de primer grado que
permitan construir esa ontología y
esa epirstemología, no hay verdadera filosofía, sino mera metafísica que, por su carácter
inmediato e indubitable, fácilmente puede derivar hacia posiciones práctica
tendentes al fundamentalismo.
Así que cuando se dice, decimos, que Gustavo Bueno
es el último gran filósofo en el sentido de que ha construido el último gran sistema de filosofía, no estamos diciendo sólo que tiene una ontología (materialismo filosófico) y una epistemología
(cierre categorial) fuertes que
derivan necesariamente propuestas éticas
y políticas de filosofía práctica… Estamos diciendo, de hecho, que, en estos
tiempos en los que desde la propia Academia
filosófica se desprecia lo ontológico y se relativiza lo epistemológico, Gustavo Bueno elabora la última verdadera filosofía (lo que en ningún
caso, como él mismo señaló hasta la saciedad, supone garantía de filosofía verdadera –esto, de paso,
queda patente y paradójicamente demostrado en su deriva final de publicaciones
de dirección intencional dudosa y seriamente teñidas por perspectivas
ideológicas-)… Una filosofía verdadera
que, por supuesto, implica la reflexión sobre el qué, el por qué, el para qué, el cómo, el dónde y el cuándo de la propia disciplina, desde
su primera publicación, en polémica con Manuel Sacristán, El papel de la filosofía en el conjunto del saber (1971) hasta otras más recientes, como ¿Qué es la filosofía? (1995)…
Y, en fin, el qué, el por qué, el para qué, el cómo, el dónde y el cuándo de la filosofía, significa, de
hecho, un retorno a sus orígenes de saber
de segundo grado (que necesita otros saberes
de primer grado como mediación en su acceso a la realidad), crítico y totalizador, para seguir buscando, con afán la verdad en estos
tiempos difíciles... Renovando el “¡atrévete
a saber!” del humanismo ilustrado
desde la crítica a su pretensión de verdad absoluta aportada por tantas
filosofía de la sospecha… Para posibilitar la constancia y el valor de una actitud filosófica ante los embates de
la vida y de la muerte.
Pero la hora es la que es y no podemos conformarnos
el mero diagnóstico, debemos (filosofía
práctica) intentar atisbar siquiera algunas esas respuestas de resistencia,
disidencia y reconstrucción: ¿cómo reelaborar un pensamiento crítico capar de enfrentarse a esa dictadura de lo banal capaz de diversificar y extender sin límites
las formas de sumisión simbólicas y
reales?... ¿Cómo tornar, en suma (y frente a tantos que desde tertulias o
cátedras pervierten y prostituyen la filosofía), “la funesta manía de pensar” en “un
arma cargada de futuro” (que diría Pablo Milanés)?..
Todo ello será introducido, en sus aspectos
conceptuales y básicos, por el propio coordinador del Foro, José
Ignacio Fernández del Castro, que, como siempre, facilitará a las personas
participantes un dossier de elaboración propia con documentación sobre
el tema abordado, incluyendo el guión de la sesión, recomendaciones bibliográficas
y cinematográficas, artículos e informaciones de interés, chistes, etc.. Y a su desarrollo se incorporarán las
aportaciones de Silverio Sánchez Corredera,
Catedrático de Filosofía del IES “Emilio
Alarcos” de Gijón, recién jubilado, Patrono de la Fundación Foro Jovellanos y autor de la tesis doctoral
Ëtica,
Política y Moral en Jovellanos, desde la perspectiva del materialismo
filosófico (Universidad de Oviedo, 2003), reelaborada en el libro Jovellanos
y el Jovellanismo, una perspectiva filosófica (Oviedo, Pentalfa, 2004),
que, entre multitud de publicaciones de divulgación filosófica, tiene la
biografía filosófica de Jovellanos adaptada al cómic (con dibujos de Mila
García Pérez) en Jovellanos a la luz
de Felinus... un gato filósofo (Oviedo, Eikasía, 2011), gato que ya nos había
intentado introducir en la propia Historia de la Filosofía (Felinus: Historia de la Filosofía
I.Filosofía Antigua -Oviedo, Eikasía, 2010-).
Tras sus intervenciones (e, incluso, durante las
mismas) habrá un debate general entre todas las personas presentes (recordamos
que, en relación con este Foro se habrá proyectado ya, el miércoles, 23 de
Noviembre, en el Cine-Forum “Imágenes
para pensar”, la película Irrational Man, 2015,
de Woody Allen. La sesión, se celebra en relación con el Día Mundial de la Filosofía (Tercer jueves, 17 de Noviembre) y en
homenaje al recientemente fallecido Gustavo
Bueno Martínez (Santo Domingo de la Calzada, La
Rioja, 1
de septiembre de 1924- Niembro, Llanes, Asturias, 7
de agosto de 2016), figura clave en la formación de ambos ponentes. Tendrá
lugar en el Aula 3 (Segunda Planta),
con asistencia libre.