martes, 18 de junio de 2019

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CONCLUYE, EL DÍA 25 DE JUNIO LA PROGRAMACIÓN DEL PRIMER SEMESTRE DE 2019 DE SU FORO DE FILOSOFÍA POPULAR CON UNA REFLEXIÓN FILOSÓFICA SOBRE LA DESCONFIANZA CIUDADANA EN LAS INSTITUCIONES AQUÍ Y AHORA (SOBRE POLÍTICA, GESTIÓN PÚBLICA Y SERVICIO A LA CIUDADANÍA)


Resultado de imagen de Forges sobre servicios públicos
El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), en la sesión del mes de Junio-2019 (Martes, día 25, a las 19’30 horas), como cierre de la Programación del Primer Semestre de 2019 de su Foro Filosófico Popular “Pensando aquí y ahora”, abordará el tema «La filosofía ante la desconfianza ciudadana en las instituciones aquí y ahora: Sobre política, gestión pública y servicio a la ciudadanía». La sesión se plantea como reflexión general y concreta que ha de partir necesariamente de los fenómenos que hacen patente una pérdida de entusiasmo democrático con las instituciones públicas en conjunción con una creciente exigencia ciudadana hacia unos servicios públicos menguados en sus recursos: la abstención (con su amalgama de variopintas motivaciones) se ha consolidado por encima del 30% y es, casi siempre, el no-partido más votado; las encuestas (por ejemplo, las del Centro de Investigaciones Sociológicas) señalan, ya de forma estable, a los representantes políticos como uno de los mayores problemas de este país (por encima del terrorismo o las tensiones territoriales); la corrupción política crece sin parar, con más de mil políticos de diversas adscripciones condenados o imputados en diversas causas (en las últimas elecciones generales, por primera vez, alguno de los “partidos con aspiraciones de gobierno” ha tenido el dudoso honor de tener más políticos encarcelados que escaños en el parlamento) y todos los responsables locales de Urbanismo bajo sospecha; los políticos, por otra parte, cada vez se atrincheran más en una suerte (o desgracia) de casta, conformando élites que se van alternando, según sus propios rituales, en las instituciones del poder formal tras otra casta de burócratas independiente de todo control popular; el fenómeno de las llamadas “puertas giratorias”, paso de las responsabilidades públicas a otras en sectores de la economía privada más o menos directamente relacionados con las antiguas ocupaciones, sigue sin ningún freno real; los servicios públicos son interesadamente menoscabados desde las administraciones mediante una merma de recursos, que se transfieren directa o indirectamente a los negocios privados, aumentando la desmotivación de un funcionariado “abandonado a su suerte”; la ciudadanía responde, con frecuencia creciente, ante esta situación neurotizante con violencia, verbal o física, dirigida a la cara visible de los servicios, el funcionariado que los desempeña; etc. La política parece haber dejado de ser, así, el noble arte dedicado a la mejor organización de la vida en la polis para garantizar el bien común, tornándose en refugio de pícaros y truhanes de diverso pelaje dispuestos, sin demasiados escrúpulos, a garantizar su propia mejor vida a costa del patrimonio común de la polis, dejando a un funcionariado desanimado y cada vez más precario (en recursos y en condiciones laborales) como barrera ante la extensión del descontento ciudadano, capaz sin embargo de captar la necesidad de unos servicios públicos de calidad para el desarrollo de una convivencia en condiciones mínimas de igualdad y cohesión social. Y es que, en efecto, a cualquier lado que miremos, la corrupción política (en oscura connivencia entre lo público y lo privado llena de sobres sospechosos y puertas giratorias indecentes) parece crecer cual mala hierba que impide todo atisbo de cosecha democráticaLo público se pone, sin gran rubor, al servicio de los intereses privados destrozando paisajes, mutando leyes cuando es menester según la conveniencia de los (verdaderos) poderes económicos, diezmando recursos físicos y humanos, empobreciendo pueblos e imposibilitando la vida en el medio natural… El discurso de los ajustes urgentes e imprescindibles deriva, así, prácticas, cuanto menos paradójicas: mientras los causantes y propagadores del crack financiero reciben cuantiosas subvenciones de dinero público para “salvar sus entidades” (que les permiten cobrar sueldos y primas astronómicos), la ciudadanía de a pie es vapuleada por el desempleo, las congelaciones y reducciones salariales, la precarización laboral, la desregulación de la jornada, los avisos de desahucio, el incremento de impuestos para la rentas del trabajo y la constante amenaza de ocaso del débil y menoscabado bienestar público... La “refundación del capitalismo” de la que todos los paladines del orden (bipartidista) establecido (de Sarkozy a Zapatero) hablaban al principio de la crisis, parece haber consistido simplemente en dejarlo campar a sus anchas, en la completa e incondicional rendición de lo político (los intereses  públicos, el cuidado del bien común) a lo económico (los intereses  privados, la multiplicación del beneficio particular a costa de lo que sea). Porque va extendiéndose en el propio mundo rico una inmensa bolsa de pobreza (eso que eufemísticamente llamamos “cuarto mundo”) que ya sólo puede sobrevivir de la limosna pública (esos 400 euros mensuales que reciben algunas personas paradas cuyas unidades familiares se han quedado ya sin ingreso alguno) o privada (comiendo en las Cocinas Económicas o recibiendo asistencia del Banco de Alimentos, vistiéndose en los roperos de Cáritas, durmiendo en los albergues para transeuntes,...); mientras, a su lado, el patrimonio de apenas una docena de las mayores fortunas de España bastaría para financiar todos los recortes que el gobierno ha hecho en los años más crudos de la crisis...
Resultado de imagen de Chistes sobre servicios públicosEvidentemente el movimiento de los indignados (según el título que recibiera del librito-llamada, Indignez-vous! -¡Indignaos!-, de Stéphane Hessel de 2010) que, especialmente en los años 2011 y 2012, mostró el hartazgo popular extendiéndose por las calles y plazas de todo el mundo,  desde el 15M y la ocupación de la madrileña Plaza de Sol (junto a las más emblemáticas de cientos de ciudades españolas) hasta Occupy Wall Street, pasando por las cuarenta mil personas que el 29 de mayo de 2011 llenaron con sus quejas la Plaza Syntagma de Atenas, fue la sacudida que situó en primer plano la gran corrupción política, no la del dinero público malversado y robado (que ya estaba en los medios), sino la del robo de la propia democracia a través de sufragios ritualizados para alternar en el poder formal, en una representación de teatro de sombras, partidos políticos que actuarían (encubiertos por el patológico síntoma de la “exageración de las diferencias”) como solidarios testaferrros de los intereses del verdadero poder, el económico. Su grito “¡No nos representan!” situó en el debate público la crisis de las democracias representativas en un mundo globalizado que desplaza los centros de toma de decisión política desde las instituciones gubernamentales de los Estados hacia los Consejos de Administración de las grandes empresas transnacionales; y supuso una verdadera deslegitimación de unas instituciones pseudodemocráticas y, con ello, de sus instrumentos de dominio (de los medios de comunicación social comprados por el propio poder económico –para construir cosmovisiones e imaginarios colectivos que “naturalicen” el estado de cosas y criminalicen cualquier alternativa-, al uso de las porras y las togas que condenan y castigan toda disidencia y/o resistencia ante lo considerado “políticamente correcto”)... Ahora bien, ¿cómo pasar de ese grito sabiamente deslegitimador al combate directo del modelo elitista que caracteriza las democracias parlamentarias (y bipolares) existentes sin caer en sus vicios internos (burocratización de procesos selectivos ajenos al debate político como medio para la consagración de castas al servicio de lobbies) y externos (representación real de los intereses de esos grupos de presión con olvido de la ciudadanía de a pie)?... ¿Cómo encontrar una “filosofía a pie de calle” (reclamada en un sentido originario, por ejemplo, por Marina Garcés desde su Filosofía inacabada, 2015, que va ya abriendo ya un camino -Fuera de clase: Textos de filosofía de guerrilla, 2016, o Nueva ilustración radical, 2017- en su intento de recuperar Un mundo común, 2013) capaz de alentar el debate público en ese combate redemocratizador?... En esa apuesta aparentaban estar nuevos partidos que, con buenas –sorprendentes, a veces- expectativas electorales, se encuadraron, de algún modo, en este fenómeno crítico de la escena política (buscando algunos cauces para resetear el sistema, que dirían Joan Subirats y Fernando Vallespín –España/Reset: herramientas para un cambio de sistema, 2015-, aún cuando las posibilidades de que desde las instituciones se pueda articular cambio radical alguno sean mínimas, como argumenta lúcidamente Slavoj Žižek –Acontecimiento, 2014-), como SYRIZA (Coalición de la Izquierda Radical) en Grecia o Podemos en España... Pero la evolución de las cosas parece dar la razón al mediático Žižek: ¿quiénes querrán, podrán y sabrán siquiera contribuir a la necesaria y urgente reconstrucción participativa de la democracia para convertirla en una “revolución ciudadana” que devuelva las instituciones al eso que, tantas veces con descarada demagogia, se da en llamar “pueblo” para que pueda manifestar y ejercer su voluntad de bien común?.
Resultado de imagen de El Roto sobre servicios públicosPorque esa es la gran cuestión a la hora de plantearse cómo pueda hoy, aquí y ahora, el pensamiento crítico enfrentarse a esas prácticas políticas corruptas legitimadas por el multiforme eco del discurso único de la democracia elitista: ¿cómo traducir la desafección política generalizada en impulso hacia otra concepción de la gestión pública, hacia una participación efectiva, constante y exigente de cada cual en lo que son asuntos de todos?... ¿Cómo renovar, en suma, el anhelo que, en una situación similar (que culminó con la condena y muerte de Sócrates), llevó precisamente al mismísimo Platón (según confiesa en su Carta VII, 325d: «Al ver esto y al ver a los hombres que dirigían la política, cuanto más consideraba yo las leyes y las costumbres, y más iba avanzando en edad, tanto más difícil me fue pareciendo administrar bien los asuntos del Entado. (...) La legislación y la moralidad estaban corrompidas hasta tal punto que yo, lleno de ardor al principio para trabajar por el bien público, considerando esta situación y de qué manera iba todo a la deriva, acabé por quedar aturdido. (...) Finalmente llegué a comprender que todos los Estados actuales están mal gobernados, pues su legislación es prácticamente incurable sin unir unos preparativos enérgicos a unas circunstancias felices. Entonces me sentí  irresistiblemente movido a dedicarme a la verdadera filosofía, y a proclamar que sólo con su luz se puede reconocer dónde está la justicia en la vida pública y en la vida privada. Así, pues, no acabarán los males para el ser humano hasta que llegue la raza de los auténticos y puros filósofos al poder, hasta que los jefes de las ciudades, por una especial gracia de la divinidad, no se pongan verdaderamente a filosofar.»  ) a “fundar” la filosofía?.
Resultado de imagen de Chistes sobre funcionariosPor supuesto, la ciudadanía, el demos, el pueblo cada vez se siente (se sabe) más alejado de cualquier participación efectiva en el poder (un poder que, en último extremo, oscila entre las grandes corporaciones transnacionales que sólo reconocen la democracia del dinero y las pequeñas instituciones locales, incluyendo los viejos y gastados Estados-nación, con una capacidad de gobierno cada día más residual, formal y corrupta) y más cuestionado en sus opciones reales de acceso a unos servicios públicos de calidad en condiciones de igualdad… Lo que, unido al proceso de subjetivización de la vida, deriva respuestas individualistas que oscilan entre el “¡sálvese quien pueda!” (o sea, “quien quiera sanidad, educación, pensiones, seguridad ciudadana, justicia, gestión administrativa o atención a la dependencia de calidad que se las pague”), la sumisión a “lo que hay” y los rebotes más o menos violentos. Porque, digámoslo ya, los recortes drásticos del sector público, en realidad, se transforman rápidamente en disolución de derechos básicos como el acceso a la salud, a la educación, a la protección de la dependencia, a la vivienda, al trabajo... Y, en definitiva, en una privatización de los derechos (el que quiera salud, educación, pensiones o atención a sus dependencias que se lo compre en los mercados correspondientes,... si es que puede) que supone un proceso planificado de precarización de la vida para la inmensa mayoría de la población (abocada a la caridad cuando no puede acceder a esos mercados)...
¿Cómo intentar rearmar una participación efectiva de la ciudadanía en la toma de decisiones que son relevantes para su vida?, ¿cómo recuperar, aquí y ahora, un demos que, más allá del maltrecho concepto (y las indignas prácticas) de la representación popular mediada por los partidos políticos, sea capaz de reconstruir su papel como agente activo en los asuntos públicos?, ¿cómo recuperar la efectividad de y la confianza en los servicios públicos de sanidad, educación, justicia, seguridad ciudadana, gestión administrativa o atención a la dependencia, como único garante de una convivencia igualitaria?...
Imagen relacionadaTodo ello, en suma, habrá de situarnos ante un dilema central: ¿es posible aún la regeneración de las instituciones representativas de las democracias realmente existentes como garantes del ejercicio colectivo del bien común o, por el contrario, cualquier paso hacia una verdadera recuperación de la democracia exige el hallazgo, desarrollo y fomento de nuevos cauces de participación ciudadana adaptados al aquí y al ahora para un pacto social efectivo que determine la esencia y articulación de ese bien común en el presente?... Y ¿es aún posible, en tal contexto y contando con la indefensión aprendida por la ciudadanía del ahora, revitalizar una concepción y una práctica del servicio público que contribuya a la cohesión social?...
Resultado de imagen de día de las naciones unidas para la administración públicaEste planteamiento será desarrollado, desde un enfoque participativo y problematizador, por el propio coordinador del Foro, José Ignacio Fernández del Castro, que, como siempre, facilitará a las personas participantes un dossier con documentación sobre el tema abordado (incluyendo el guión de la sesión, recomendaciones bibliográficas y cinematográficas, e informaciones de interés). Tras su intervención (e, incluso, durante la misma) habrá un debate general entre todas las personas presentes. La sesión, que se celebra en relación con el Día de las Naciones Unidas para la Administración Pública (23 de Junio),  tendrá lugar en el Aula 3 (Segunda Planta), con asistencia libre.

domingo, 9 de junio de 2019

Presentación de "Amigos de Mieres: Cincuenta años de historia" en la Casa de Cultura de Mieres (12-6-2019, 20 horas)

La imagen puede contener: texto
Todavía bajo los ecos (represivos sí, pero también fecundamente multiplicadores) de "la huelgona" de 1962, atenta a los ecos no tan lejanos del Mayo parisino, nacía a orillas del negro Caudal de 1968 la Asociación "Amigos de Mieres"... 

Y ahora, como broche de oro y secuela de los numerosos actos desarrollados a lo largo de 2018 para conmemorar su medio siglo de vida, edita un hermoso libro que recoge, por un lado, testimonios vívidos de escritores, políticos, historiadores, periodistas o sindicalistas sobre lo que fue y representó la labor de la asociación a lo largo de su historia y, por otro, diversas ponencias y artículos sobre temas de actualidad que se debatieron en las charlas, mesas redondas y proyecciones desarrolladas a lo largo del pasado año conmemorativo para resaltar la relevancia de ese legado en el aquí y el ahora (aquí se inserta mi modesta aportación: "De las viejas pantallas en tiempos deshonestos… Diálogos urgentes para un cinefórum al servicio del debate ciudadano").
La imagen puede contener: texto
La presentación del libro,

Amigos de Mieres:
50 años de historia,
tendrá lugar el
miércoles, 12 de junio, a partir de las 20:00 horas
en el Salón de Actos de la Casa de la Cultura de Mieres.
En el acto intervendrán Paco Faraldo, Ana Esther, Chus Pedro, Miguel Muñoz, Marcelino Estrada y Aníbal Vázquez.

viernes, 24 de mayo de 2019

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CONTINÚA LA PROGRAMACIÓN DEL PRIMER SEMESTRE DE 2019 DEL FORO DE FILOSOFÍA POPULAR (28 DE MAYO) CON UNA REFLEXIÓN SOBRE LA FILOSOFÍA ANTE EL ETERNO APLAZAMIENTO DEL DESARROLLO AFRICANO AQUÍ Y AHORA (¿HASTA CUÁNDO LA [HIPÓCRITA] CONDENA DE ÁFRICA?)


Resultado de imagen de Chistes sobre África
El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón) desarrollará el Martes, 28 de Mayo del 2019, a las 19’30 horas,  la sesión mensual del Foro Filosófico Popular “Pensando aquí y ahora” para continuar su programación del Primer Semestre de 2019 abordando el tema «La Filosofía ante el eterno aplazamiento del desarrollo de África aquí y ahora: ¿Hasta cuando la (hipócrita) condena de África?»... La sesión se plantea como reflexión general y concreta que  parte de tantos hechos que ponen de manifiesto que África es, aquí y ahora, la manifestación más clara de la insoportablemente injusta distribución de la riqueza en el planeta basada en actos históricos de salvaje dominio colonial sobre recursos naturales y humanos que se prolongan hoy, tras los procesos de descolonización formal, en un neocolonialismo económico desnudo y áspero, que, ejercido desde los fríos consejos de administración de grandes empresas transnacionales, se ahorra incluso el viejo paternalismo político de las metrópolis… ¿Cuáles son los reflejos de esta situación?: la inmensa mayoría de la población africana (habitante de esos países “económicamente subdesarrollados y desarrollantes” del viejo colonialismo, el Sur del Sur) sufre la amenaza de enfermedades infecciosas (que frecuentemente adquieren proporciones de epidemia, o “aterran al mundo bien pensante” como ocurre con las recurrentes crisis del Ébola) sin la posibilidad de paliarlas  con medicamentos fácilmente accesibles para la minoría privilegiada del mundo rico (el llamado Norte o, más propiamente, los países “económicamente desarrollados y subdesarrollantes”); la inmensa mayoría de la población africana se ve envuelta en guerras y revueltas postcoloniales que, desde las ufanas y viejas metrópolis colonizadoras europeas, se califican, eludiendo toda responsabilidad en el asunto (y extendiendo un manto de silencio mediático en cuanto los conflictos se equistan), de “tribales”; la inmensa mayoría de la población africana ve los recursos naturales que siempre han posibilitado su supervivencia (mediante la agricultura, la pesca, la caza, o la minería,...) diezmados por la explotación del neocolonialismo económico (hasta el punto, por ejemplo, de situar la extracción del coltán, indispensable para todos nuestros soportes tecnológicos de comunicación, en un territorio sumido en un conflicto de guerrillas diversas al servicio de las multinacionales tecnológicas y fuera del control del gobierno de la República Democrática del Congo, a la que pertenece) o inmovilizados por las políticas proteccionistas del Norte; la inmensa mayoría de la población africana sufre la opresión y la represión de gobiernos corruptos que actúan como más o menos dóciles testaferros de las viejas (o nuevas, como China) potencias coloniales, creando el caldo de cultivo de frustraciones personales y colectivas capaces de derivar (sobre todo cuando son manipuladas por concretos intereses de dominio) repliegues identitarios con frecuencia atávicos (con prácticas más o menos fundamentalistas que pueden llevar a la violencia terrorista); la inmensa mayoría de la población africana malvive (y malmuere prematuramente) en Estados malogrados, fruto del abandono vergonzante y vergonzoso de los viejos colonizadores… Todo ello nos obliga a plantearnos una cuestión clave: ¿puede una Humanidad que quiera ser digna de tal nombre convivir con una situación en la que cualquier ser humano, si tiene la dudosa fortuna de nacer en África (un paraíso natural en tantos sentidos), ve sus expectativas de vida vinculadas al sufrimiento y la muerte temprana, víctima del paludismo, la tuberculosis o el SIDA, de una “guerra salvaje”, de corruptelas y arbitrariedades institucionales, o de la carencia de estructuras básicas de salud pública (desde el agua potable y el saneamiento a los medicamentos más elementales)?...
Resultado de imagen de Chistes sobre África  Esa condena a una vida breve y pródiga en penurias se ve acrecentada por la codicia de los grandes poderes económicos transnacionales prestos al expolio de recursos naturales (desde el oro y los diamantes al moderno coltán, pasando por el petróleo, el gas, los fosfatos o las patentes sobre el patrimonio genético vegetal y animal o cualquier otro producto mercantilizable), y por las necesidades demográficas de mano de obra joven fuerte y barata de las sociedades económicamente desarrolladas (incluyendo también especialistas –médicos, por ejemplo- formados a costa de los propios Estados africanos)... África, en fin, la gran reserva natural y humana del planeta, origen de la propia especie, se ve así doblemente miserabilizada en el postcolonialismo, al sumar a los siglos de sometimiento colonial la privación ominosa de sus riquezas naturales y de sus mejores manos y cerebros (que ya ni siquiera se tienen que someter a la prueba del mercado de esclavos, pues su propio logro de la supervivencia hasta poder llegar al “mundo rico” y asentarse en él es la mejor garantía de sus capacidades).
Resultado de imagen de Chistes sobre África
¿Cómo podemos (como pueden las instituciones internacionales, los países poderosos, nosotros mismos, etc.) aceptar la inercia de esta “condena sin causa”  que pesa sobre los más (pues incluye también a pueblos y países latinoamericanos o asiáticos, y a nuevos colectivos miserabilizados, el cuarto mundo, en el propio Norte) a costa de la ufana opulencia de los menos?... ¿Cómo puede tolerarse, por ejemplo, que los intereses económicos de las multinacionales farmacéuticas apuesten en serio por la investigación sólo con respecto a aquellas enfermedades que se extienden al “mundo rico” (incluyendo, sobre todo, las que se derivan, como proyección psicosomática, de la propia “violencia estructural del sistema capitalista de explotación y consumo”), preteriendo cualquier esfuerzo en la lucha contra las enfermedades erradicadas de los contextos socioeconómicos desarrollados (como la tuberculosis o la malaria)?... ¿Cómo pueden supuestos “líderes espirituales” invocar principios supramundanos para sostener la negativa a medidas profilácticas elementales en la lucha contra alguna de esas enfermedades?...  ¿Cómo, en suma, seguir impasibles ante el sacrificio de un continente en una continua y violenta explotación de recursos que acabamos por disfrutar nosotros (como el coltán de nuestros móviles o nuestros ordenadores) a un precio tan bajo en lo económico como alto en sangre, en lo político, en lo moral...?. ¿Cómo puede aceptarse la configuración de África, en definitiva, como un continente en eterna cuarentena ante los muros, cada vez más altos y más hirientes con sus cortantes concertinas, del Norte (en Mayo de 2014 el ultraderechista Jean-Marie Le Pen, poniendo voz a muchos pensamientos “proteccionistas”, decía en un mitin del Frente Nacional en Marsella que “el Señor Ébola podía solucionar el problema de la inmigración en tres meses”)?.
Resultado de imagen de Chistes sobre ÁfricaPorque, pese a todo y digámoslo ya alto y claro, esa condición de continente en eterna cuarentena se ve acrecentada por la codicia de los grandes poderes económicos transnacionales prestos al expolio de recursos naturales (desde el oro y los diamantes al moderno coltán de nuestros “aparatos inteligentes”, pasando por el petróleo, el gas, los fosfatos o las patentes sobre el patrimonio genético vegetal y animal o cualquier otro recurso mercantilizable), y por las necesidades demográficas de mano de obra joven fuerte y barata de las sociedades económicamente desarrolladas (incluyendo también especialistas –médicos, por ejemplo- formados a costa de los propios Estados africanos)... África es, en realidad, la gran reserva natural y humana del planeta y, origen de la propia especie, que se ve así doblemente miserabilizada en el postcolonialismo, al sumar a los siglos de sometimiento colonial la privación ominosa de sus riquezas naturales y de sus mejores manos y cerebros… Así que la convierten en una especie de “continente suburbial” (una suerte –léase “desgracia”- de Soweto dejado de la mano de las instituciones públicas sudafricanas, como muestra Tsotsi –Gavin Hood, 2005-) situado ante el imaginario del sueño europeo (como los jóvenes breakdancers tunecinos de la película Making of, le dernier film –Nouri Bouzid, 2006-) en un experimento de aculturación masiva del que los países (viejos y nuevos) ricos y las grandes corporaciones transnacionales extraen esos recursos con el menor coste posible, aplicando ante los conflictivos hechos apuntados la simple política de garantizar como sea los suministros y “mirar para otro lado”... Aunque las frustraciones, personales y colectivas, que provocan fenómenos más o menos violentos.
Resultado de imagen de Forges sobre ÁfricaPero todo este cuestionamiento, evidentemente, no puede conformarse con su forma de lánguida queja; debe proyectarse en el análisis crítico de los grandes discursos del “pragmatismo bienintencionado”, como los ocho Objetivos del Milenio auspiciados por Naciones Unidas (y fracasados en su horizonte 2015, relegados por la dichosa crisis , reconvertidos ahora en los diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible, dentro de la Agenda 2030), y la evolución de las políticas y prácticas derivadas, para tratar de pergeñar las líneas de fuerza (ideas, políticas, acciones colectivas y comportamientos individuales) más coherentes con la integración de África en una verdadera ciudadanía planetaria. Porque no podemos aceptar, como parte de la Humanidad, que, mediante tanto expolio, se aísle y niegue el futuro a todo un continente.
Resultado de imagen de Forges sobre ÁfricaEstas reflexiones, que serán introducidas problemáticamente y desarrolladas en sus aspectos básicos por el Coordinador del Foro, José Ignacio Fernández del Castro... Tras su intervención (e, incluso, durante las misma) se establecerá un debate general entre todas las personas asistentes. 
Resultado de imagen de Día África: Aminata TraoréComo siempre, se facilitará a dichas personas documentación sobre el tema abordado (incluyendo el guión de la sesión, recomendaciones bibliográficas y cinematográficas, e informaciones de interés), en un dossier elaborado por el coordinador del Foro. La sesión se celebra en relación con el Día de África (25 de Mayo), y tendrá lugar en el Aula 3 de la Segunda Planta, con asistencia libre.

jueves, 25 de abril de 2019

JUAN JESÚS ALONSO MENÉNDEZ EN EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO: CONTINÚA LA PROGRAMACIÓN DEL PRIMER SEMESTRE DE 2019 DEL FORO DE FILOSOFÍA POPULAR (30 DE ABRIL) CON UNA REFLEXIÓN SOBRE LA FILOSOFÍA ANTE EL “AUTISMO AUDIOVISUAL” AQUÍ Y AHORA (SOBRE EL SÍNDROME DE ASPERGER COMO REPRESENTACIÓN DE LA HEROICIDAD)


Resultado de imagen de Chistes sobre autismo y psiquiatras
El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón) desarrollará el Martes, 30 de Abril del 2019, a las 19’30 horas,  la sesión mensual del Foro Filosófico Popular “Pensando aquí y ahora” para continuar su programación del Primer Semestre de 2019 abordando el tema «La Filosofía ante el “autismo audiovisual” aquí y ahora: Sobre el Síndrome de Asperger como representación de la heroicidad»... La sesión se plantea como reflexión general y concreta sobre cómo, paradójicamente, justo en el momento en el que el Síndrome de Asperger desaparece de la DSM-5 (Diagnostical and Statistical Manual of Mental Disorders de la prestigiosa American Psychiatric Association) del 2013, subsumido como un grado variable del Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) tras haber sido considerado con entidad propia bajo el epígrafe de Trastorno de Asperger como una de las cinco categorías distintas del autismo en la DSM-4 de 1994 (Síndrome de Asperger según la ICD-10International Statistical Classification of Diseases and Related Health Problems publicada por la Organización Mundial de la Salud- como una de las ocho categorías de autismo recogidas en 1992), comienzan a proliferar "protagonistas Asperger" en distintos tipos de series en la estela del paródico Sheldon Cooper de la comedia de situación The Big Bang Theory (Warner Bros. TV/ Chuck Lorre Productions para CBS, 2007), desde el explícito y documentadísimo Max Braverman de Parenthood –True Jack Productions/ Imagine TV/ Universal TV/ Open 4 Business Productions para la NBC, 2010-2015- hasta la eficaz detective Saga Norën de la negrísima y simbólica Bron/Broen, El puente, -Nimbus Film/ Filmlance International para la SVT1 y la DR1, 2011-)… No es nueva la representación de protagonistas “no neurotípicos” en la ficción que salpica nuestras pantallas grandes y pequeñas; pero durante mucho tiempo, ésta se planteó desde un enfoque de hándicap o deficiencia, como apuntaba Martin F. Norden en 1994 (The Cinema of Isolation: A History of Physical Disability in the Movies , con edición en castellano de Escuela Libre y Fundación ONCE de 1998) al servicio de imaginarios colectivos claramente estereotipados, por mucho que en ocasiones estuvieran cargados de buenas intenciones: el desventurado cómico (discapacidad=víctima problemática y cómica; por ejemplo, L’enfant sauvage –El pequeño salvaje-, 1969, de François Truffaut), el vengador obsesivo (discapacidad=maldad y villanía; p.ej., Freaks -La parada de los monstruos-, 1932, de Tod Browning), el dulce inocente (discapacidad=bondadcuración como premio; p.ej., Charly, 1968, de Ralph Nelson), el noble guerrero (discapacidad postbélicarehabilitación física y mental=ciudadano ejemplar; p.ej., The best years of our life –Los mejores años de nuestra vida-, 1946, de William Wyler, o  Coming home –El regreso-, 1978, de Hal Ashby), el santo sabio (discapacidad=sensibilidad sabia y generosa; p.ej., The bride of Frankenstein -La novia de Frankenstein-, 1935, de James Whale, o The Elephant Man –El hombre elefante-, 1980, de David Lynch), o el ciudadano superestrella (discapacidad=confianza plena en la “normalización”; p.ej., My left foot –Mi pie izquierdo-, 1989, de Jim Sheridan, Nationale 7 –Nacional 7-, 2000, de Jean-Pierre Sinapi, I am Sam –Yo soy Sam-, 2001, de Jessie Nelson, u Ordinary People –Gente corriente-, 1980, de Robert Redford)…
Imagen relacionadaPor otra parte, el propio concepto de salud como “el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de infecciones o enfermedades”, según la definición que la Organización Mundial de la Salud asentó en su propia constitución en Génova (1946), para revisarla sistémicamente en 2007 como “el estado de adaptación de un individuo al medio en donde se encuentra”, nos obliga a cuestionar la posibilidad misma de la realización de cualquiera de las dos acepciones en el mundo, aquí y ahora; porque, mientras en el llamado Sur, el mundo económicamente subdesarrollado y desarrollante, las infecciones, pestes y epidemias se extiende bajo la forma de “enfermedades de la pobreza” que, erradicadas frecuentemente en el mundo rico, no reciben la atención investigadora ni la respuesta farmacológica que su elevadísima  incidencia requerirían y merecerían, en el llamado Norte, el mundo económicamente desarrollado y subdesarrollante,  la sociedad de consumo sitúa a cada persona ante una suerte (o desgracia) de neurosis experimental generalizada (creación permanente de necesidades artificiales que nunca pueden ser completamente satisfechas, pues en esa insatisfacción sistemática vinculada a las políticas del deseo se basa el “buen desarrollo de los mercados”) de la que se derivan cuadros psicofisiológiccos más o menos leves (desde la depresión al estrés, pasando por distintas manifestaciones de la ansiedad y la incomunicación) con frecuentes somatizaciones que  absorben buena parte de la investigación biomédica y la respuesta farmacológica… A ello, con especial incidencia en la salud mental, se unen las nuevas tendencias en las políticas de salud que, con el argumento de la mejora de la calidad y esperanza de vida (como adorno de razones meramente: económicas: los recortes en el gasto que al sistema nacional de salud provocan determinadas costumbres y hábitos sociales o individuales que pasan a calificarse de “comportamientos de riesgo”), están construyendo representaciones sociales demonizadoras de determinados colectivos: personas fumadoras, demasiado gordas, demasiado delgadas, aficionadas a la ingesta de alcohol o de determinadas drogas… Y ello nos obliga a interrogarnos también sobre el viejo y nuevo sentido normalizador de dicha concepción de la salud, que la aleja de la definición (“estado de completo bienestar físico, mental y social, y no sólo a ausencia de enfermedad o dolencia”) de la Organización Mundial de la Salud, al dar prioridad, sobre la evidente carga subjetiva e intersubjetiva que esta supone (bien ligada a la propia diversidad humana), a una suerte de arquetipo ideal (la benéfica persona que minimiza los gastos del sistema nacional de salud porque evita todo hábito nocivo o peligroso: no fuma, no bebe alcohol ni se droga, no come demasiado ni demasiado poco y controla la ingesta equilibrada de los distintos tipos de alimentos, hace ejercicio físico con prudencia, mantiene relaciones sexuales seguras, etc.).
Resultado de imagen de Forges:  sobre psiquiatrasAmbas cuestiones no hacen sino poner de manifiesto que problema de la extensión universal de la salud (y, claro, de la salud mental) es, pues, básicamente un problema ético-político y filosófico: primero, de justicia distributiva y, luego, de reubicación del ser humano en el mundo. No se trata tanto de incorporar usos de la Filosofía bajo el modelo médico, al estilo de la corriente de la literatura de autoayuda iniciada, con gran éxito editorial, por el Más Platón y menos Prozac (Plato No Prozac, 1994) de Lou Marinoff, como de recuperar la función de la Filosofía como forma de vida y crítica de la realidad para facilitar una dialéctica (re)constructiva entre el yo, el nosotros y el mundo. Es decir, de apostar por un orden mundial basado en la justicia y la equidad (también en temas de salud pública) y por una crítica del consumismo que nos permita superar la insatisfacción general derivada de la materialización de nuestras necesidades (se nos impone un imaginario según el cual no necesitamos seguridad o libertad, sino más policías en la calle y sistemas de protección en las casas, más cadenas de televisión y grandes superficies comerciales,...) y la consiguiente gestión de las mismas por un mercado presto a extenderlas hasta el infinito.
Resultado de imagen de Forges:  sobre psiquiatrasPorque, en este contexto de globalización consumista, los derroteros actuales de la ficción televisiva se ligan al crecimiento en las parrillas de las distintas cadenas (generalistas o de pago) del fenómeno de las comedias de situación (en la estela de las sitcom norteamericanas; aunque ya, por fortuna, sin risas enlatadas) con formato renovado y relanzado en España por Siete vidas (Nacho G. Velilla para Telecinco, 1999-2006) y con frecuentes spin-off (AídaGlobomedia para Telecinco, 2005-2014) o derivados reconocibles (La que se avecinaAlba Adriática, 2007-2010, Grupo Infinia, 2010-2013, y Contubernio, desde 2013, para Telecinco- con respecto a Aquí no hay quien viva Miramón Mendi para Antena 3, 2003-2006-, por ejemplo) se suman a los dramas o comedias “sociológicos” por capítulos (al estilo de Hospital centralVideomedia para Telecinco, 200-2012- o Doctor MateoNotro Films para Antena 3, 2009-2011-) y telemovies, más o menos oportunistas, unitarias o por capítulos, historicistas o pseudoperiodísticas, que, cada vez con más frecuencia, se acercan peligrosamente al telecotilleo rosa o se mezclan con más o menos guionizados realities (como en Alaska y Mario de El Terrat y MTV España, 2011-2013) para contribuir a la configuración un “imaginario de lo monstruoso” (en el sentido etimológico de “lo que avisa o previene desde una voluntad superior”), por una parte, como “aviso a navegantes” de qué es lo que hay más allá de la dura cotidianidad de quien mira la pantalla (para evitar que lo desee) y, por otra, para captar su atención situándola fuera de su vida, de sus problemas concretos, de sí mismo, extrañándolo, alienándolo... O para decirlo de otro modo, sería lo que Cornelius Castoriadis llamaba “el ascenso de la insignificancia” como contribución esencial del medio televisivo (también en su faceta más creativa, la ficción) a los imaginarios hegemónicos del capitalismo globalizado... Una función muy similar, pero en lo próximo-tangible, en lo percibido como posibilidad inmediata, a la que cumpliría la sobresaturación de “imágenes de lo catastrófico-lejano” que pueblan los informativos y buena parte y los telerreportajes... Aviso de lo que puede venir y generación de una empatía ilusoria más alienante que activista Eficacia y estilo renovado para uso de las grandes industrias transnacionales de la cultura, instrumentos clásicos de alienación de masas para la producción agregada de sumisión aprendida a través de una neurosis experimental por permanente insatisfacción del deseo en el contraste entre los arquetipos de heroicidad y la realidad de cada día (porque, en definitiva, cuando uno va al supermercado, Messi o Ronaldo, House o el Doctor Mateo, Tony Soprano o Luisma García nos sirven de bastante poco).
Imagen relacionadaY, en ese contexto audiovisual, irrumpen con éxito sorprendente personajes como Sheldon Cooper en The Big Bang Theory, Max y Hank en Parenthood o Saga Norën en Bron/Broen. Y lo hacen bien arropados por otros que comparten su síndrome (o, al menos, numerosos síntomas que los acercan al espectro del autismo de alto funcionamiento): Gary Bell en Alphas (Berman Braun/ Universal Cable Productions para Syfy, 2011-2012), Sam Gardner en Atypical (Exhibit A/ Sony Picture TV para Netflix, 2017), Tamperance Brennan –alias “Huesos”- en Bones (Josephson Entertaiment/ Far Field Productions/ 20th Century Fox TV para FOX, 2005-2017), Jerry Espenson en Boston Legal (ABC, 2004-2008), Abed Nadir en Community (Krasnoff Foster Entertaiment/ Russo Brothers/ Harmonious Claptrap para NBC y Yahoo!, 2009-2015), Spencer Raid en Criminal Minds (CBS, 2005), Gil Grisson en CSI: Crime Scene Investigation (Alliance Atlantis/  CBS TV para CBS, 2000-2015), Kevin Blake en Eureka (Universal TV para syfy, 2006-2012), la Astrid alternativa en Fringe (Bad Robot Productions/ Warner Bros. TV para FOX, 2008-2013), Sugar Motta en Glee (20th Century Fox para FOX, 2009-2015), Virginia Dixon en Grey’s Anatomy (ABC, 2005), Will Graham en Hannibal (Sony Pictures TV para NBC, 2013-2015), Dr. Gregory House y Adam en House M.D. (Universal TV para FOX, 2004-2012), Wally Stevens en Law and Order: Criminal Intent (Universal TV para NBC, 2001-2011), Elliot Anderson en Mr. Robot (Universal Cable Productions/ Anonymous Content para USA Network, 2015), Crazy Eyes en Orange is the New Black (Lionsgate TV para Netflix, 2013), Bob Meinikov en ReGenesis (The Movie Network/ Movie Central/ Shaftesbury Films para Movie Network, Movie Central y Global, 2004-2008), Sherlock Holmes en Sherlock (BBC Wales para BBC One, 2010-2017), “JJ” Jones en Skins (Company Pictures para E4, 2007-2013), Annie Wheaton en Stephen King’s Rose Red (Greengrass Productions/ Victor TV/ Mark Carliner Productions para ABC y Lionsgate TV, 2002), Temple Grandin en Temple Grandin (HBO Films/ Ruby Films/ Gerson Saines Productions para HBO, 2010), Joe Hughes en The A Word (Keshet UK/ Fifty Fathoms para BBC One, 2016-2017), Dr. Shaun Murphy en The Good Doctor (EnterMedia Contents/ 3AD/ Shore Z Productions/ Pico Productions/ ABC Studios/ Sony Pictures TV para ABC, 2017), Maurice Moss en The IT Crowd (Talkback Thames para Channel 4, 2006-2010+especial 2013)… Un conglomerado que, desde distintos enfoques y géneros, ofrece una representación de las personas con TEA, en general, y Síndrome de Asperger, en particular, distorsionada al servicio del espectáculo, resaltando los aspectos cómicos y/o dramáticos provocados por la falta de armonía en el desarrollo de sus capacidades lógico-mecánicas y heurístico-sociales, para ponerlos al servicio del espectáculo… Y, sin embargo, su presencia masiva puede tener ciertos efectos positivos al menos en dos sentidos: por la visibilidad que da a un colectivo (con una importante prevalencia hoy en día, en torno al 1’47% de la población mundial, con una incidencia cinco veces mayor en hombres que en mujeres) que hace sólo dos décadas era invisible, y porque puede ayudar a comprender las características (permanentes, pero dúctiles a lo largo de la evolución vital de cada sujeto) de las personas con TEA como parte de la diversidad social facilitando las condiciones de posibilidad para una mejor integración en el contexto y el desarrollo de una vida más satisfactoria.
Resultado de imagen de Forges:  sobre psiquiatrasNo debe dejarse de lado, en cualquier caso, el relativo "autismo audiovisual" provocado por la "burbuja de insignificancia" en la que los medios de comunicación de masas encierran a buena parte de las audiencias, aislándola de su contexto real (para trasladarla del "planeta Belén Esteban") y provocando dificultades severas de comunicación con las personas próximas.
Imagen relacionadaPorque, ¿cómo avanzar, por ello, aquí y ahora, en medio de la sociedad del espectáculo, en esa tarea despatologizadora que apuesta por un pluralismo desde el reconocimiento de la diversidad (más allá de lo neutotípico)?.... Esa es la cuestión.
Y, evidentemente, nos obliga al análisis de los peligros que la configuración de las actuales parrillas televisivas supone para la articulación de una sociedad más consciente, participativa y solidaria (en definitiva, más democrática y mentalmente saludable), debe reconocer cómo, paradójicamente, abre técnicamente la oportunidad (y la responsabilidad) de construir la mejor ficción de todos los tiempos (reto al que responden algunas de las series aquí mencionadas) y desarrollar estrategias de alfabetización audiovisual crítica para que la mirada sea capaz de automatizar mecanismos de lectura ideológica y representacional de lo que se le cuenta, develando los intereses que subyacen en los mensajes y sacando de ello fruto de conocimiento, capacidad comunicativa, comprensión del mundo y voluntad de transformarlo (incluyendo el propio medio, la televisión).
Resultado de imagen de Forges:  sobre psiquiatrasEstas reflexiones, que serán introducidas problemáticamente en sus aspectos básicos por el Coordinador del Foro, José Ignacio Fernández del Castro, encontrarán su contrapunto en la voz de Juan Jesús Alonso Menéndez, profesor de Filosofía en el IES “Doña Jimena” de Gijón, coautor de libros sobre usos didácticos del cine y la televisión (Una aproximación al Peplum : las grandes civilizaciones a través del cine, 2003; Didáctica con la imagen y los medios audiovisuales, 2005; La Edad Media en el cine, 2007; La Antigua Roma en el cine, 2008; El Antiguo Egipto en el cine, 2010; o La Antigua Grecia en el cine, 2013) y comentarista de televisión (columna “En canal”, en la que muestra un discurso vinculado a la pedagogía audiovisual más irónica, potente y emancipadora de la mirada), grandes acontecimientos deportivos (columna “Fútbol es fútbol” y otras para el seguimiento de Olimpiadas o Mundiales de Fútbol) y literatura filosófica (habitualmente bajo el pseudónimo colectivo, que también incluye a Tomás Aramburu y José Errasti, de Antonio Rico o, más raramente –por ejemplo, en la columna semanal de actualidad blaugrana “Culé moyau”, que lo enfrenta a la merengue “Blanco radiante”-, como Juan J. Alonso) en el diario La Nueva España; además es cofundador de la Editorial Rema y Vive dedicada a la difusión de reflexiones sobre diversos aspectos de la cultura popular (en ella ha publicado El mundo volverá a saber de mí. El insidioso Dr. Fu-Manchú y el problema del mal, 2015, y, atento viajero que suele aprovechar sus vacaciones para recorrer con espíritu abierto y emoción poco contenida los paisajes y paisanajes que son vestigio presente del origen de nuestra civilización, Seis viajes (más uno) a las Maravillas del Mundo Antiguo, 2017; así como coordinado Un piano suena mejor cuando se ha tocado. Cincuenta –más una- películas para una nocha de verano, 2018... Tras sus intervenciones (e, incluso, durante las mismas) se establecerá un debate general entre todas las personas asistentes. 
Resultado de imagen de Forges:  sobre psiquiatrasComo siempre, se facilitará a dichas personas documentación sobre el tema abordado (incluyendo el guión de la sesión, recomendaciones bibliográficas y cinematográficas, e informaciones de interés), en un dossier elaborado por el coordinador del Foro. La sesión se celebra en relación con el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo (2 de Abril), y tendrá lugar en el Aula 3 de la Segunda Planta, con asistencia libre.

miércoles, 20 de marzo de 2019

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CONTINÚA LA PROGRAMACIÓN DEL PRIMER SEMESTRE DE 2019 DE SU FORO DE FILOSOFÍA POPULAR (26 DE MARZO) CON UNA REFLEXIÓN SOBRE LA FILOSOFÍA ANTE LAS ESCLAVITUDES DEL PRESENTE AQUÍ Y AHORA (SOBRE PRECARIZACIÓN DE LA VIDA Y NEOESCLAVISMO)


Resultado de imagen de Chistes de Eneko sobre esclavitud
El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón) desarrollará el Martes, 26 de Marzo del 2019, a las 19’30 horas,  la sesión mensual del Foro Filosófico Popular “Pensando aquí y ahora” para continuar su programación del Primer Semestre de 2019 abordando el tema «La Filosofía ante las esclavitudes del presente aquí y ahora: Sobre precarización de la vida y neoesclavismo»... La sesión se plantea como reflexión general y concreta a partir de la proliferación de fenómenos del presente que sitúan a colectivos humanos en situaciones de vulnerabilidad que, con frecuencia, derivan en una privación de derechos que sitúa a una parte relevante de la población mundial (unos 27 millones de personas en el planeta, según los cálculos de Bates) en tal precarización vital que sólo podríamos calificarla como (neo)esclavismo,  como “el control total de una persona con fines de explotación económica por la violencia o la amenaza de la violencia” (siguiendo la definición que del esclavismo contemporáneo acuñara Kevin Bales, probablemente el mayor especialista mundial en el tema, en su artículo “Personas prescindibles: la esclavitud en la era de la globalización” –publicado en el Journal of International Affairs, 53 (2), 2000: 461-484)…
Resultado de imagen de Chistes de El Roto sobre esclavitudY es que, en efecto, surgen cada día discursos que sitúan el desarrollo en la aplicación de los derechos humanos (en sus tres generaciones: derechos civiles y políticos, derechos sociales y laborales y derechos relativos a la paz y el medio ambiente) a las legislaciones nacionales como una suerte (o desgracia) de lastre para la “viabilidad (económica) del mundo”, de “carga insoportable para una sociedad”, de “rémora para el desarrollo económico”. Así lo mostraban, por ejemplo, las advertencias del Fondo Monetario Internacional (tan pródigo él en dirigentes corruptos) en el Capítulo 4 de su Informe sobre la estabilidad financiera mundial 2012 al señalar como una de las mayores amenazas para el sistema el riesgo de longevidad: “la prolongación de la esperanza de vida acarrea costos financieros” para toda la economía: a través de los planes de jubilación y la Seguridad Social para los gobiernos, a través de los planes de prestaciones definidas para las empresas, a través de la venta de rentas vitalicias para las compañías de seguros, a través de obstáculos para el acceso a prestaciones garantizadas para la ciudadanía (calculaba, de hecho, el neoliberal organismo que, si la esperanza de vida aumentase de aquí a 2050 tres años más de lo previsto, los costes del envejecimiento poblacional, “que ya son enormes”, se incrementarían en un 50%, por lo que recomendaba a los países que “neutralicen financieramente los peligros de vivir más años de lo esperado” para lo que “es necesario combinar aumentos de la edad de jubilación -bien por imposición del gobierno o de forma voluntaria- y de las contribuciones a los planes de pensiones con recortes de las prestaciones futuras”, porque “si no es posible incrementar las contribuciones o subir la edad de retiro, posiblemente haya que recortar las prestaciones”)... Pero no es sólo el de las personas longevas el “colectivo peligroso” por su incapacidad para obtener sus recursos vitales en los mercados libres y la consiguiente “tentación” de detraerlos del herario público; ahí estarían también todos los colectivos miserablilizados: migrantes económicos y políticos de los países económicamente subdesarrollados y desarrollantes del llamado Sur  en desesperada búsqueda de la vida en los países económicamente desarrollados y subdesarrollantes del llamado Norte (que, aunque los necesitan por su propio envejecimiento demográfico, utilizan la regulación de flujos como instrumento de control social y arma pseudopolítica para pervertir y captar voluntades-; el creciente número de infantes en situaciones de deprivación severa; la población subempleada, sobre todo femenina, que malvive en una pobreza sin esperanza; el llamado cuarto mundo de la miseria dentro de las sociedades opulentas; la inmensa mayoría de la población de los países empobrecidos por los flujos geoeconómicos de la globalización…). Todos ellos se integran con lo que Kevin Bales llama “personas prescindibles” , verdaderos excedentes humanos condenados por un proceso planificado de precarización de la vida que los aboca a la caridad, pública o privada, por no poder acceder a esos “mercados libres”... Y, con demasiada frecuencia, a las distintas formas de neoesclavismo: laboral (trabajo forzado en maquilas, minas, plantaciones, construcción, mendicidad o como “vientres de alquiler”), militar (soldados cautivos, reclutamiento forzoso de niños en conflictos…), servidumbre (trabajo doméstico forzado para pagar deudas), sexual (personas de cualquier edad obligadas a la prostitución, la pornografía, la pedofilia o a servir de reclamo para el “turismo sexual”), matrimonios forzosos (mujeres y niñas forzadas a casarse por razones socioculturales o económicas). Hoy se calculan (según fuentes de Naciones Unidas y el Global Slavery Index) ya unos treinta millones de personas esclavizadas en el mundo (pese a la abolición universal de la esclavitud y su declaración como crimen de lesa humanidad por la ONU): 13’9 millones de ellas en la India, 2’9 en China, 2’1 en Pakistán, 701.000 en Nigeria, 651.000 en Etiopía… Pero también en nuestros orgullosos “países democráticos”, porque el tráfico y trata de personas es constante y el “delito” de la esclavitud supone hoy unos 32.000 millones de dólares de ganancias netas al año en el mundo, a través de flujos cuyas víctimas son en un 80% mujeres e infantes (de hecho, cada 30 segundos se vende una niña/niño, ¡más de un millón cada año!) y provienen en el 75% de los casos de Asia.
Resultado de imagen de Humor Gráfico sobre la esclavitudPero, además, también aquí y ahora avanzan las formas deprecarización de la vida y, aprovechando el aumento de la vulnerabilidad social (y de los colectivos vulnerabilizados), ni siquiera el empleo es ya una garantía de salida de la pobreza: en España, por ejemplo, aparte de los miles de personas excluídas de un sistema educativo en deterioro por falta de apoyos o de recursos a partir de recortes en dotaciones y becas, de una atención de la dependencia (ya casi paralizada en sus demoras por la drástica reducción de recursos, de un acceso a la vivienda dinamitado con cientos de miles de familias desahuciadas por unos bancos sostenidos con dinero público, o de un acceso al trabajo lastrado por el propio proceso de precarización galopante que convierte el empleo digno en un artículo de lujo, existen a día de hoy (según el Poverty Watch 2018, informe de vigilancia de la pobreza de la Red Europea de Lucha Contra la Pobreza y la Exclusón Social- EAPN) 2’6 millones de personas con empleo en España están en riesgo de pobreza (lo que supone un 30% del total de personas empobrecidas)... Aclaremos esto, el indicador que se utiliza para el riesgo de pobreza es el AROPE (At risk of poverty or social exclusión), que reúne tres categorías: personas "en riesgo de pobreza", personas con "carencia material severa" y personas que viven en un hogar "con baja intensidad de trabajo". Las personas en riesgo de pobreza son aquellas que tienen unos ingresos anuales inferiores al 60% de los correspondientes a la mediana (ingreso que deja por encima y por debajo al 50% de la población) de la distribución de la renta en el país (en España, para una familia con dos adultos y dos menores en el año 2017, por debajo de 17.238 euros netos al año se estaría "en riesgo de pobreza"; en el caso de un hogar unipersonal, el umbral del riesgo de pobreza se situaría en 8.208€ al año, 684€ al mes). Las personas con carencia material severa son las que están incluidas, al menos, en cuatro de estas nueve categorías: No puede permitirse vacaciones al menos una vez al año/ No puede partirse una comida de carne o pescado al menos cada dos días/ No puede permitirse mantener la vivienda a una temperatura adecuada/ No tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos/ Ha tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal (hipoteca o alquiler, recibos de gas, agua, comunidad…) en los últimos 12 meses/ No puede permitirse disponer de un teléfono/ No puede permitirse disponer de un televisor/ No puede permitirse disponer de una lavadora/ No puede permitirse disponer de un automóvil.  La personas en hogar con baja intensidad de trabajo son aquellas menores de 60 años que viven en un hogar en el que sus miembros en edad de trabajar lo hicieron menos de un 20% de su potencial de trabajo total durante el año anterior. Con estas consideraciones tenemos que, en la España de 2017, un 22,3% de la población vivía por debajo de ese umbral de pobreza del 60% de la mediana de los ingresos por renta en el país; un 5,8% estaba sometida a privación o carencia material severa (PMS); y un 14,9% vivía en un hogar con baja intensidad laboral en el hogar (BITH); para un total del 27,9% de la población por debajo del umbral de pobreza y/o en riesgo de exclusión social (muchas personas están dentro de más de una de las tres categorías). En la Unión Europea eran 113 millones.
Resultado de imagen de Humor Gráfico sobre la esclavitud¿Es, en esas condiciones, posible, aquí y ahora y aún contando con la indefensión aprendida por la ciudadanía del presente, mantener un mínimo de cohesión social?... ¿Es, en suma, posible hablar siquiera de paz social en medio de esta opresión globalizada que dinamita cualquier atisbo de bienestar universal aprovechando la vulnerabilidad para convertirla en precarización de la vida (y, en el extremo, en esclavismo), en un proceso bien analizado, por ejemplo y desde diversas perspectivas, por Sonia Arribas y Antonio Gómez Villar (coordinando el hermoso libro colectivo Vidas dañadas. Precariedad y vulnerabilidad en la era de la austeridad, en 2015), César Rendueles (Capitalismo canalla. Una historia personal del capitalismo a través de la literatura, 2015) o Remedios Zafra (El entusiasmo. Precariedad y trabajo creativo en la era digital, 2017), además, por supuesto, de Kevin Bales (Disposable People: New Slavery in the Global Economy, 1999; New Slavery: A Reference Handbook, 2005; Understanding Global Slavery: A Reader, 2005; Ending Slavery: How We Free Today's Slaves, 2007; To Plead Our Own Cause: Personal Stories by Today's Slaves, 2008 –con Zoe Todd-; Blood and Earth: Modern Slavery, Ecocide, and the Secret to Saving the World, 2016)?
Resultado de imagen de Humor Gráfico sobre la esclavitudEvidentemente, el desarrollo de este planteamiento, deberá derivar estos interrogantes hacia una reflexión compartida sobre la moralidad y la propia viabilidad humana de ese proceso, con sus tenebrosas consecuencias políticas y sociales que, más allá del mero cálculo económico (“Todo necio / confunde valor y precio”, decía Antonio Machado en sus “Proverbios y cantares, LXVIII” -ver Nuevas canciones, 1917-1930, edición de 1936-), nos obligan, con demasiada frecuencia, a “mirar para otro lado, en vez de alentar la construcción colectiva de algunas vías de resistencia posible ante las mismas.
Resultado de imagen de Humor Gráfico sobre la esclavitudPorque no podemos seguir aceptando la interesada visión de eos colectivos vulnerabilizados como una amenaza potencial de unidades de gasto vitalmente inmersas en una transferencia neta y creciente de los consumos en el sistema privado a los del sistema público... Y despreciando, en esta paradójica “sociedad del conocimiento” (y la postverdad), la experiencia y el saber acumulados por cada ciudadano o ciudadana por cuanto resulta “socialmente despreciable” si no está legitimada por actos de consumo (de bienes y servicios, de las industrias culturales, político). Porque todo cuanto no cotiza en los mercados “libres” es, desde el punto de vista neoliberal, una auténtica blasfemia (al fin y al cabo el Dinero es su único Dios)...
Resultado de imagen de Humor Gráfico sobre la esclavitudPorque el problema va mucho más allá de los recortes, las políticas de ajuste (o sea de transferencia neta de fondos del sector público al privado según el principio básico del nuevo liberalismo: “lo que da beneficios debe ser privado, lo que no es susceptible de negocio debe ser público”) o los reclamos electorales: en realidad, el propio tratamiento, por ejemplo, de la atención a la dependencia o las pensiones como un medio para fines externos a la propia ciudadanía que recibe (o no) los servicios que las articulan (desarrollo económico, mejora de la competitividad de las industrias nacionales, constitución de una oferta adecuada y flexible ante las demandas cambiantes del mercado laboral, mantenimiento de la primacía de determinados colectivos frente a otros, o cualesquiera otros de esos que tan gratos resultan hoy a las bocas y oídos neoliberales), constituye, en la práctica, su negación como derechos, y su conversión en bienes en el mercado, y condena a colectivos crecientes (vulnerabilizados, excluidos, precarizados, miserabilizados, esclavizados) a la imposibilidad de acceso a los bienes y prestaciones vitales 
Resultado de imagen de Humor Gráfico sobre la esclavitud¿Podemos seguir mirando para otro lado ante un sistema asentado sobre una verdadera opresión globalizada que lo único que universaliza realmente es la pobreza?.
Resultado de imagen de Humor Gráfico sobre la esclavitudTodo ello será introducido y desarrollado, en sus aspectos conceptuales básicos por el propio coordinador del Foro, José Ignacio Fernández del Castro, tras cuya intervención (e, incluso, durante la misma) se establecerá un debate general entre todas las personas asistentes.  Como siempre, se facilitará a dichas personas documentación sobre el tema abordado (incluyendo el guión de la sesión, recomendaciones bibliográficas y cinematográficas, e informaciones de interés), en un dossier elaborado por el coordinador del Foro.
Resultado de imagen de Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos (25 de Marzo) La sesión se celebra en relación con el Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos (25 de Marzo), y tendrá lugar en el Aula 3 de la Segunda Planta, con asistencia libre.