
El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de
Oro, 37- Gijón) desarrollará el Martes, 27 de Mayo del 2014, a las 19’30 horas, la sesión mensual del Foro Filosófico Popular “Pensando aquí y
ahora” para continuar su programación del Primer Semestre de 2014 abordando el tema «La Filosofía ante la “suburbialización postcolonial” de África aquí y
ahora: ¿Vidas a la deriva en un continente a la deriva?»... La sesión se plantea como reflexión
general y concreta que parte de hechos
como el de que la
inmensa mayoría de la población africana (habitante de esos
países “económicamente subdesarrollados y
desarrollantes” del viejo
colonialismo, el Sur del Sur)
sufre la amenaza de enfermedades infecciosas (que frecuentemente adquieren
proporciones de epidemia) sin la
posibilidad de acceder a medicamentos fácilmente accesibles para la minoría
privilegiada del mundo rico (el
llamado Norte o, más propiamente, los
países “económicamente desarrollados y
subdesarrollantes”); como el de que la inmensa mayoría de la población
africana se ve envuelta en guerras y
revueltas postcoloniales que, desde las ufanas y viejas metrópolis colonizadoras europeas, se
califican, eludiendo toda responsabilidad en el asunto (y extendiendo un manto
de silencio mediático en cuanto los
conflictos se equistan), de “tribales”; como el de que la inmensa mayoría de la
población africana ve los recursos
naturales que siempre han posibilitado su supervivencia (mediante la
agricultura, la pesca, la caza, o la minería,...) diezmados por la explotación
del neocolonialismo económico (o
inmovilizados por las políticas
proteccionistas del Norte); como el de que la inmensa mayoría de la
población africana sufre la opresión y la represión de gobiernos corruptos que
actúan como más o menos dóciles testaferros de las viejas potencias coloniales
o del
nuevo poder económico transnacional;
como el de que la inmensa mayoría de la población africana malvive (y malmuere prematuramente) en Estados
malogrados, fruto del abandono vergonzante y vergonzoso de los viejos
colonizadores... Hechos que, en fin, nos obligan a tratar de responder a una dolorosa
cuestión clave: ¿puede una Humanidad que quiera ser digna de tal nombre
convivir con una situación en la que cualquier ser humano, si tiene la dudosa
fortuna de nacer en África, ve sus expectativas de vida vinculadas al
sufrimiento y una muerte temprana, víctima del paludismo, la tuberculosis o el
SIDA, de una “guerra salvaje”, de corruptelas y arbitrariedades
institucionales, o de la carencia de estructuras básicas de salud pública (desde el agua potable a
los medicamentos más elementales; desde el saneamiento público al acceso a la
electricidad...)?. Esa condena a una
vida breve y pródiga en penurias se ve acrecentada por la codicia de los
grandes poderes económicos
transnacionales prestos al expolio de
recursos naturales (desde el oro y los diamantes al moderno coltán, pasando
por el petróleo, el gas, los fosfatos o las patentes sobre el patrimonio
genético vegetal y animal o cualquier otro producto mercantilizable), y por las necesidades demográficas de mano de
obra joven fuerte y barata de las sociedades
económicamente desarrolladas (incluyendo también especialistas –médicos,
por ejemplo- formados a costa de los propios Estados africanos)... África, la
gran reserva natural y humana del
planeta, origen de la propia especie, se ve
así doblemente miserabilizada en el postcolonialismo, al sumar a los siglos
de sometimiento colonial la privación
ominosa de sus riquezas naturales
y de sus mejores manos y cerebros... Y
se convierte, así, en una especie de “continente suburbial” (una especie de
Soweto dejado de la mano de las instituciones públicas sudafricanas) en al que
los países (viejos y nuevos) ricos y
las grandes corporaciones transnacionales
sólo acuden para extraer esos recursos con el menor coste posible, aplicando
ante los conflictivos hechos apuntados la simple política de “mirar para otro lado”...

¿Cómo
podemos (como pueden las instituciones internacionales, los países poderosos,
etc.) aceptar la inercia de esta “condena
sin causa” que pesa sobre todo un continente, sobre los más a costa de la ufana opulencia de los menos?... ¿Cómo puede tolerarse, por ejemplo, que los intereses
económicos de las multinacionales farmacéuticas apuesten en serio por la
investigación sólo con respecto a aquellas enfermedades que se extienden al
“mundo rico” (incluyendo, sobre todo, las que se derivan, como proyección
psicosomática, de la propia “violencia
estructural del sistema de explotación y consumo”), preteriendo cualquier
esfuerzo en la lucha contra las enfermedades erradicadas de los contextos
socioeconómicos desarrollados (como la tuberculosis o la malaria)?... ¿Cómo
pueden supuestos “líderes espirituales” invocar principios supramundanos para
sostener la negativa a medidas profilácticas elementales en la lucha contra
alguna de esas enfermedades?... ¿Cómo,
en suma, seguir impasibles ante el sacrificio de un continente en una continua
y violenta explotación de recursos que acabamos por disfrutar nosotros (como el
coltán de nuestros móviles) a un
precio tan bajo en lo económico como alto en sangre, en lo político, en lo
moral...?.
Pero todo este cuestionamiento, evidentemente, no puede conformarse con
su forma de lánguida queja; debe proyectarse en el análisis crítico de los
grandes discursos del “pragmatismo
bienintencionado”, como los ocho Objetivos
del Milenio auspiciados por Naciones Unidas (y relegados por la dichosa crisis/estafa, que los náufragos de la tierra han de pagar
doblemente), y la evolución de las políticas y prácticas derivadas, para tratar
de pergeñar las líneas de fuerza
(ideas, políticas, acciones colectivas y comportamientos individuales) más
coherentes con la integración de África en una verdadera ciudadanía planetaria. Porque
no podemos aceptar, como parte de la Humanidad,
que, mediante tanto expolio, se niegue el futuro a todo un continente.
Todo ello será presentado en su marco de problemas
básicos por el propio coordinador del Foro, José Ignacio Fernández
del Castro, que, como siempre, facilitará a las personas
participantes un dossier con documentación sobre el tema abordado
(incluyendo el guión de la sesión, recomendaciones bibliográficas y
cinematográficas, e informaciones de interés) y contará con las aportaciones de
miembros de la Organización No Gubernamental para el Desarrollo LATE Asturias (Los Amigos de Thionck Essyl), que trasladarán
su punto de vista sobre el tema a partir de las vivencias de otras realidades
africanas como la de la comunidad rural que les da nombre, situada en el
suroeste de Senegal (en el Distrito de Tendouck, del Departamento de Bignona en
la región de Ziguinchor)... Tras las intervenciones (e, incluso, durante las
mismas) habrá un debate general entre todas las personas presentes.
