«[...] Y vivió con intensidad. No debió dar
gran importancia al mundo del pasado ni al mundo del porvenir...»
(Pío BAROJA Y
NESSI; San Sebastián, 28 de diciembre de 1872 – Madrid, 30 de
octubre de 1956.
El aprendiz de conspirador, 1913.)
No
es ello malo, pues esa fijación obsesiva
en el presente permite vivir cada instante con una intensidad plena, aunque sea a costa de
marcar cierta despreocupada distancia con
el ayer y el mañana... Es, en fin, una suerte de horaciano carpe diem procedimental.
“Carpe diem quam minimum
credula postero” decía, en
efecto, el poeta romano de Venusia (Odas I, 11), pero, cuando vienen tan
mal dadas, ¿cómo evitar que la confianza en que lo próximo sea mejor aliente nuestro ánimo?, ¿cómo esquivar alguna
nostálgica reminiscencia de lo anterior
que nos sirva de consuelo?.
Está
muy bien, claro, no dejar para mañana lo
que podamos hacer hoy, pero, cuando el
hoy limita nuestras posibilidades de gozo en medio de una opresión globalizada, nuestro hacer presente acaso debiera
centrarse con especial afán en la preparación
colectiva de un mañana en el que eso
no siga ocurriendo, en el que se maximicen y universalicen las fuentes de
gozo y se minimicen las (malas) raíces
de la opresión.
Es
muy romántico, por supuesto, vivir cada momento de nuestra vida como si
fuese el último, pero, mientras la precarización
de la vida nos hipoteca cada instante,
tal vez lo más razonable sea emplear nuestros alientos vitales presentes en la lucha común por un futuro libre de esas cadenas, en el que podamos disfrutar la vida compartiendo un mundo más
habitable.
Por
eso, aunque la Intelligentsia
mediática se muestre tan dispuesta
a cumplir su función mediatizadora de
nuestro pensamiento para convencernos de que lo que hay no sólo es lo que
hay (lo natural, lo único), sino, además, “el mejor de los
mundos posibles”, no podemos caer en la trampa... No podemos dedicarnos a vivir más o menos alegremente (mientras
podamos) el instante en este mundo
posible, olvidados del ayer y del
mañana.
Nacho Fernández del Castro, 18 de Febrero de 2013
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